El momento más glorioso del Básquet argentino. Sólo cuatro seleccionados tienen una medalla de Oro en Juegos Olímpicos, y uno de ellos es el celeste y blanco (Estados Unidos y las desaparecida Unión Soviética y Yugoslavia, los otros).
A diferencia del fútbol, en todos los deportes el título más importante a ganar es la medalla olímpica, y Argentina lo consiguió luego de vencer al local Grecia en cuartos de final, y al siempre poderoso Estados Unidos en semi (ya lo había hecho en el Mundial de Indianapolis 2002, siendo los primeros en la historia en derrotar a un seleccionado estadounidense formado por jugadores de la NBA).
En la final el rival fue una Italia que nada pudo hacer ante el hambre de gloria de la mejor generación que dió el básquet argentino. Y no olvidar en la primera ronda la ajustada victoria ante Serbia & Montenegro, que se convirtió en una especia de revancha de la final perdida ante Yugoslavia en el Mundial 2002, con fallos arbitrales que perjudicaron a la Argentina.
En aquellos Juegos Olímpicos de Atenas 2004 Juan Ignacio Sánchez, Emanuel Ginóbili, Luis Scola, Andrés
Nocioni, Rubén Wolkowyski, Alejandro Montecchia, Gabriel Fernández, Hugo
Sconochini, Fabricio Oberto, Carlos Delfino, Walter Herrmann, Leonardo
Gutierrez y el entrenador Rubén Magnano escribieron una página de la historia
muy difícil de igualar. Cuatro años más tarde, en Beijing 2008 el seleccionado argentino, ya con ausencias respecto de los ganadores del oro, obtuvo la medalla de bronce.

No hay comentarios:
Publicar un comentario